Dominicano Emilio Bonifacio enamora a Chicago

Por BILLY RUSSO
CHICAGO -- Para hablar en estos momentos con Emilio Bonifacio hay que tomar un número y aguardar. Pues todos los medios quieren entrevistarlo a diario, bien sea en el Wrigley Field o en cualquier otro estadio en el que juegue.
Él, sin embargo, le da su tiempo a cada una de las personas que se le acercan, mientras no interrumpan su rutina de preparación. Él, sin duda, disfruta de este tiempo de gloria.
El dominicano se ha convertido rápidamente en una celebridad entre los aficionados y la prensa que juego a juego se encarga de cubrir las incidencias de los Cachorros de Chicago.

El rápido ascenso que ha tenido Bonifacio en la organización, de la que es parte desde el 15 de febrero de 2014, se debe al extraordinario desempeño que en el terreno ha registrado en este inicio de campaña.
En los primeros siete juegos de la temporada, el utility se convirtió en el primer jugador en la historia de Grandes Ligas en lograr encuentros con uno, dos, tres, cuatro y cinco hits. Además, en los dos primeros juegos de la campaña conectó nueve incogibles en 12 turnos al bate, también imponiendo una marca en las mayores.
"No me esperaba esta atención que he recibido aquí. Uno siempre quiere tener un buen comienzo, pero uno no se imaginaba tener algo así, especialmente en la primera serie, en la que prácticamente no me hicieron out", dijo Bonifacio a ESPNDeportes.com.
"Con todos los peloteros que hay aquí, como (Starlin) Castro, (Anthony) Rizzo y (Edwin) Jackson, sorprende un poquito esa atención que he recibido, más por el tipo de jugador que yo soy, ya que soy un primer bate y la gente mayormente se identifica con esos peloteros que sacan la pelota. Pero me siento agradecido por el apoyo que me han dado los fanáticos de Chicago", agregó.
Ese recibimiento que ha tenido Bonifacio con los Cachorros, además de ser bien ganado por su desempeño en el terreno, es producto de la falta de alegrías en la afición del equipo, que en los últimos tres años ha sido uno de los de peor registro en Grandes Ligas, al acumular 288 derrotas. Eso, más allá de que ya son 105 años sin ganar un campeonato.
Pero con esa historia nada tiene que ver el dominicano, quien está en medio de un presente soñado y asombroso, incluso para los Cachorros, que lo firmaron luego de que quedara en libertad por los Reales de Kansas City, el pasado mes de febrero.
"Él nos ha dado lo que esperábamos y más en este inicio de campaña. Ha estado en base en todos los juegos y nos ha hecho un gran trabajo como primer bate. Es una ventaja comenzar la temporada con un jugador como él teniendo esa actuación", dijo Rick Rentería, manager del conjunto.
Bonifacio arribó a la novena del norte de Chicago para solventar el inconveniente que ésta tenía en el tope de su alineación, en la que no había un primer bate claro, probado.
La primera opción del equipo para ese lugar en el orden ofensivo, antes de comenzar el spring training, era Starlin Castro, un bateador que es más provechoso para el equipo entre el segundo y el tercer puesto del line up, por sus características ofensivas, en las que estar consistentemente en base no es uno de sus principales atributos, como si lo son conectar extrabases y producir carreras.
Como abridor de la ofensiva de los Cachorros, Bonifacio registra promedio al bate de .500, producto de 19 hits -- la mayor cantidad para un bateador en Grandes Ligas, en estos momentos -- en 38 turnos, su porcentaje de embasado de es .537, ha anotado ocho carreras y se ha estafado cinco bases en cinco intentos.
Al momento de explicar cuál ha sido la clave para esos logros, que le han permitido encantar a Chicago en su primera impresión con el uniforme de los Cachorros, Bonifacio dijo: "La paciencia en el home plate, he tratado de hacer swing a los pitcheos que están en la zona. Eso creo que ha sido la clave. A veces uno tiene esa misma mentalidad y ese approach pero no te salen los batazos, pese a que le puedes dar bien a la bola, por eso creo que también he tenido suerte, de primeramente conectar bien los batazos y después que salgan de hit".
Hay otro factor que también pudiera estar contando a favor del dominicano para este inicio de campaña, y es el regreso a la Liga Nacional, donde ha vivido los mejores años ofensivos de su carrera, que está entrando a su octavo año en Grandes Ligas.
En siete campaña en el viejo circuito, incluyendo la presente, exhibe promedio al bate de .273, con .333 de porcentaje de embasado, .348 de slugging y .670 de OPS. Mientras que en su único año, el 2013, en la Liga Americana registró .243 de average, con .295 de OBP, .331 de SLG y .625 de OPS.
En la diferencia de esas estadísticas acumuladas tiene que ver, en alguna medida y así lo reconoce el utility, el conocimiento de sus rivales.
"Esa fue una de las razones por las que decidimos venir aquí, al equipo de Chicago y volver a la Liga Nacional. Esta creo que era una de las mejores opciones para mí, porque en la Liga Americana se me había hecho un poquito difícil. Allá se juega el béisbol un poquito diferente a como se juega aquí, en la Nacional, porque aquí se juega más ese juego mío del bateo y corrido, el de mover a los corredores y eso fue clave también. En la Americana se juega más por los batazos largos", explicó.
Mantener el paso ofensivo que ha marcado en este inicio durante toda la temporada es matemáticamente imposible para Bonifacio y él lo entiende, por eso trata de aprovechar al máximo este espléndido momento.
Lo que si espera Bonifacio es tener un rendimiento consistente a lo largo de esta campaña, razón por la cual el tener este encendido comienzo le refuerza esa aspiración.
Con la misma seguridad que se le ve en el plato y con la que expresó ese deseo de ser consistente en este 2014, Bonifacio reconoció que el entendimiento y la compresión que tiene ahora del juego, de su juego y de sus condiciones lo han llevado y ayudado también a mostrarse en otro nivel este año.
"Esta es una etapa en la que tengo más madurez como pelotero y eso se debe al trabajo mental que he venido haciendo desde hace tiempo, porque yo me preparado un poco diferente, ya que es difícil el venir al estadio y no saber en qué posición uno está jugando. Pero me he enfocado en prepararme para eso y eso es trabajo mental fuerte que uno tiene hacer, porque a veces en una posición tienes que hacer diferentes jugadas que en otra", dijo Bonifacio, quien agregó: "En principio no quería que me encasillaran como un utility, porque quería jugar una posición fija, pero esto pasó bien temprano en mi carrera y ahora lo veo como un beneficio, porque, gracias a Dios, me ha ayudado a mantener en Grandes Ligas, ya que tengo esa versatilidad para ayudar a un equipo en varias posiciones".
Junto a ese crecimiento, el dominicano, quien es capaz de jugar en cualquier posición del infield y de los jardines, ha entendido también que explotando esa intensidad que le imprime al juego lo hace un pelotero diferente al resto y que eso lo ayuda a ganar el apoyo y cariño de los aficionados, así como aumentar su valor dentro de un equipo.
"Por eso trato de no bajar mi energía en el juego. Soy uno de los que dice que a nosotros, los peloteros chiquitos, no nos luce eso de estar corriendo suave en las bases, por eso uno tiene que mantener la energía. Uno nunca sabe quién está en las gradas mirándote, ni los fanáticos que están ahí, uno tiene que ganarse el respeto de ellos con ese juego", identificó Bonifacio, a quien en estos momentos, cada vez que se para en el home del Wrigley Field, los aficionados de los Cachorros comienzan a auparlo, con el canto de "Boni, Boni, Boni".
FUENTE: ESPNDEPORTES.COM

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